Conferencia: Patrimonio natural, Comunicación y Derechos Humanos en la UCV

Foto: Ramón Cartaya.

Foto: Ramón Cartaya.

El pasado jueves 09 de abril a las 10 am se llevó a cabo la conferencia Patrimonio Natural, Comunicación y Derechos Humanos con la licenciada Maria Eugenia Gil Beroes en el aula 15, sala de juicios orales de la Escuela de Derecho de la Universidad Central de Venezuela.

Como parte de una serie de conferencias en el marco preparatorio del V Simposio Ambiente y Desarrollo que se tendrá lugar en octubre de este año, la licenciada Gil Beroes dio una puntual exposición sobre la importancia de la comunicación social en la defensa de los derechos humanos vinculados con la gestión ambiental.

Durante su discurso, Gil Beroes hizo énfasis en el valor y la importancia de la democracia como factor determinante en la toma de decisiones y ejecución de planes y soluciones para las problemáticas ambientales que afectan a los ciudadanos venezolanos día a día, tales como la contaminación de las aguas.

Asimismo, se explicó la naturaleza de conflictos ambientales latentes en la actualidad venezolana que afectan a la población pero que no se conocen, tales como el peligro que representa el desechar incorrectamente los bombillos ahorradores utilizados en los hogares venezolanos.

Los participantes del evento también tomaron la palabra y expresaron sus dudas, preocupaciones y propuestas para el empoderamiento ciudadano en sinergia con las iniciativas, tanto públicas como privadas, que permitan dar soluciones sustentables a problemáticas como las mencionadas anteriormente.

Se concluyó en conjunto que para poder abordar las dificultades ambientales que acontecen en el país, es crucial la organización de las comunidades enfocada en comunicar democráticamente y responsablemente la información pública que atañe al patrimonio natural de Venezuela y el mundo, siempre en concordancia y respeto con los derechos humanos.

El Día de la Tierra reivindica este año las ‘ciudades verdes’

“Es hora de que invirtamos en energías renovables y en eficiencia energética, y empecemos a resolver el problema del cambio climático”, afirma la convocatoria de la ONU

Barcelona (Redacción).- El Día de la Tierra (o Día Internacional de la Madre Tierra) -22 de abril- se centrará este año en la defensa de las ciudades verdes con el objetivo de movilizar a millones de personas para lograr un medio ambiente saludable y sostenible, según destaca Naciones Unidas. En la actualidad, más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades. A medida que la población urbana crece y los efectos del cambio climático empeoran, nuestras ciudades deben evolucionar.

“Es hora de que invirtamos en energías renovables y en eficiencia energética, reconstruyamos nuestras ciudades y empecemos a resolver el problema del cambio climático. La campaña Ciudades verdes pretende generar un movimiento a nivel mundial durante los próximos dos años para acelerar esta transición. Únete a la campaña para pedir una nueva era de ciudades verdes”, propone la convocatoria oficial lanzada por Naciones Unidas para este 22 de abril.

Madre Tierra es una expresión común utilizada para referirse a nuestro planeta en diversos países y regiones, lo que demuestra la interdependencia existente entre los seres humanos, las demás especies vivas y el planeta que todos habitamos. Por ejemplo, en Bolivia la llaman Pacha Mama y nuestros ancestros en Nicaragua se referían a ella como Tonantzin.

La proclamación del 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra supone el reconocimiento de que la Tierra y sus ecosistemas nos proporcionan la vida y el sustento a lo largo de nuestra existencia. También supone reconocer la responsabilidad que nos corresponde, como se expone en la Declaración de Río de 1992, de promover la armonía con la naturaleza y la Tierra a fin de alcanzar un justo equilibrio entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras.

Participación internacional

Como en celebraciones anteriores, el tema central del Día de la Madre Tierra de este año está inspirado en los retos medioambientales propios de nuestro tiempo. A medida que la gente migra a las ciudades y los efectos del cambio climático son más visibles, la necesidad de crear comunidades sostenibles es más importante que nunca.

La idea entorno a la que gira la campaña de este año es las «ciudades verdes». Con inversiones en tecnología sostenible, políticas públicas progresistas y una ciudadanía informada y comprometida, podemos transformar nuestras ciudades y lograr un futuro sostenible. No hay nada más poderoso que la acción conjunta de 1000 millones de personas.

La Red del Día de la Madre Tierra pone a tu disposición herramientas y recursos para que participes en la celebración de este día en tu comunidad. Visita este enlace para conocer cómo puedes colaborar (http://www.earthday.org/greencities/)

Artículo original publicado en La Vanguardia

http://www.lavanguardia.com/natural/20150417/54430005232/dia-de-la-tierra-2015-reivindica-ciudades-verdes.html

 

Día Mundial de la Tierra: cómo reciclar sus dispositivos electrónicos

Por Marcelo Lozano

América Latina y el Caribe son responsables del 9% del desecho electrónico global y deben asumir su responsabilidad en el día de la tierra este 22 de abril.

Una de las formas más sencillas de ayudar al bienestar del Planeta es por medio del reciclaje adecuado de sus dispositivos electrónicos, lo cuales se convierten en residuos contaminantes y dañinos, no solo para el medio ambiente si no también para las personas también.

Según las Naciones Unidas (ONU), para 2015 la cantidad de desecho electrónico a nivel mundial alcanzará los 57.514 kilotones de los cuales 4.968 kilotones –alrededor del 8,6%– corresponderán a países de América Latina y el Caribe.

“Un dispositivo que no se maneja adecuadamente o no es reciclado puede generar una cantidad importante de contaminación hacia el medio ambiente y potencialmente hacia los seres vivos. Los residuos de estos dispositivos al filtrarse en la tierra pueden contaminar el agua y generar enfermedades crónicas o envenenamiento”, explica Roberto Martínez, analista de seguridad en Kaspersky Lab.

Antes de deshacerse de cualquier dispositivo, considere donarlo primero para que pueda tener una segunda vida en lugar de ser procesado. Otra opción es buscar centros de reciclaje locales que se especialicen en el desecho de aparatos electrónicos de una manera segura para el medio ambiente. Sin embargo, antes de deshacerse de los que estén obsoletos, asegúrese de haber borrado todos sus datos personales.

Artículo original publicado en It Connect, Latin American Chapter

http://itclat.com/2015/04/22/dia-de-la-tierra-001/

 

Green Innovation in Asia’s Sustainable Campus

John D. Spengler explains about green innovation in sustainable campuses within Asia region.

Aside from mitigating carbon footprints and other environmental impacts through energy efficient technologies, campuses in Asia have started to apply various green innovations through design and methods enhancement. Some campuses use green roof, green facade with algae to produce energy, and irrigate their hydroponics using HVAC’s water waste to grow food. Sustainability efforts in Asian campuses now represents the culture of learning and biophilia. However, there needs to be stronger bigger focus to be put on chemicals and how it affect environment and buildings’ occupants’ health.

John D. Spengler co-founded the Harvard Green Campus Initiative in 2000. He is also the Director of the Sustainability and Environmental Management Program for Harvard Extension School and the Center for Health and the Global Environment at Harvard School of Public Health.

DECLARACIÓN DE TALLOIRES

DECLARACIÓN DE TALLOIRES
Funciones cívicas y responsabilidades sociales de la educación superior
Talloires, Francia – septiembre 2005
En este siglo de grandes cambios, observamos con optimismo el crecimiento sostenido del acceso a la educación superior, con la particularidad de que la mitad de los estudiantes registrados en las instituciones de este nivel educativo proceden de naciones en vías de desarrollo, y el número de estudiantes universitarios, a nivel mundial, se espera que se duplique entre los años 2000 y 2025. Por lo que es masivo el potencial de participación social, tanto ahora como en el futuro, de estudiantes, a todos los niveles del sistema educativo. El aprovechamiento de este inmenso potencial juvenil en programas de compromiso social, dependerá de la capacidad de las universidades, a nivel global, para movilizar sus estudiantes, docentes y personal administrativo, en programas de beneficio mutuo.
Nosotros, presidentes y rectores universitarios firmantes de esta Declaración, reafirmamos nuestra dedicación al fortalecimiento del compromiso cívico y las responsabilidades sociales de nuestras instituciones universitarias. Nos comprometemos a promover y compartir los valores humanos universales y a estrechar las relaciones de nuestras instituciones, con nuestras comunidades y con el vecindario global. Exhortamos a los 100 millones de estudiantes universitarios y a los millones de docentes, personal administrativo, egresados y demás miembros de las comunidades universitarias a través del mundo a incorporarse a las iniciativas propuestas en esta Declaración.
Estamos convencidos que las instituciones de educación superior existen para servir y fortalecer las sociedades de las cuales forman parte. A través del aprendizaje, la enseñanza y práctica de valores y compromisos de docentes, personal administrativo y estudiantes, nuestras instituciones construyen capital social formando a los estudiantes para contribuir positivamente con las comunidades locales, nacionales y globales. Lo anterior implica que la universidad tiene la responsabilidad de promover en profesores, personal administrativo y estudiantes el sentido de la responsabilidad social y el compromiso con el bien común que, creemos, es fundamental para asegurar la democracia y la justicia social.
Algunas de nuestras universidades son más antiguas que las naciones en las que ellas están localizadas; otras son más recientes; pero todas tienen la obligación especial de contribuir con el bien público a través de la educación de nuestros estudiantes, la expansión del acceso a la educación y la creación y aplicación oportuna de nuevos conocimientos. Nuestras instituciones reconocen que no existen aisladas de la sociedad, ni de las comunidades en las cuales están localizadas. Por el contrario, tenemos la obligación fundamental de contribuir a la transformación social y al desarrollo. La educación superior debe extenderse para el bien de la sociedad y para abarcar todas las comunidades. En el cumplimiento de ese propósito estamos honrando nuestra misión fundamental.
La universidad debe desarrollar sus programas de educación e investigación para responder y servir a sus comunidades en la promoción de la ciudadanía local y global. La universidad tiene la responsabilidad de participar activamente en el proceso democrático y en el apoyo de los menos privilegiados. Nuestras instituciones deben esforzarse en la construcción de la cultura de reflexión y acción, a través del esfuerzo y el compromiso de profesores, personal administrativo y estudiantes.
Basados en las anteriores consideraciones, nos comprometemos a:
• Expandir nuestros programas de compromiso cívico y responsabilidad social fundamentados en principios éticos y a través de la enseñanza, la investigación y el servicio público.
• Asumir la responsabilidad pública mediante el ejemplo personal y las políticas y mejores prácticas de nuestras instituciones de educación superior.
• Construir un marco institucional para motivar, premiar y reconocer las buenas prácticas en el servicio social realizado por estudiantes, docentes, personal administrativo y en las comunidades afiliadas a programas de compromiso social de nuestras universidades.
• Asegurar que los parámetros de excelencia, el debate critico, la investigación y el juicio crítico sean aplicados al compromiso comunitario, con la misma rigurosidad que se tiene en otras formas de la actividad universitaria.
• Promover alianzas entre universidades y comunidades para mejorar oportunidades económicas, fortalecer individuos y grupo, incrementar el entendimiento mutuo y fortalecer la relevancia, el alcance y capacidad de respuesta de la investigación y educación universitarias.
• Elevar el interés en las agencias gubernamentales, las empresas, las organizaciones comunitarias y los organismos internacionales en relación a la contribución de la educación superior al avance social y el bienestar colectivo. Especialmente establecer alianzas con los gobiernos para fortalecer las políticas de apoyo a los esfuerzos de educación superior orientados con compromiso cívico y responsabilidad social. Colaborar con otros sectores para asegurar mayores impactos y ganancias sociales y económicas sostenidas para nuestras comunidades.
• Establecer alianzas con escuelas primarias y secundarias y con otras instituciones de educación superior para que la educación para la participación ciudadana sea parte integral del proceso educativo a todos los niveles de la sociedad y en todas las etapas de la vida.
• Documentar y diseminar ejemplos de trabajos universitarios que beneficien las comunidades y vidas de sus miembros.
• Apoyar y promover asociaciones académicas, de carácter internacional, regional y nacional, como parte del esfuerzo de fortalecimiento del compromiso cívico universitario y del reconocimiento académico al servicio y acciones docentes y de investigación en el ámbito de la responsabilidad social universitaria.
• Participar activamente en actividades cívicas de importancia en nuestras comunidades.
• Establecer un Comité de Seguimiento y una red internacional de instituciones de educación superior para informar y apoyar los esfuerzos requeridos para realizar las acciones propuestas en esta Declaración.
Los firmantes, promotores de esta Declaración, nos comprometemos a fomentar y realizar el compromiso cívico de nuestras universidades, para lo cual establecemos la Red Universitaria de Talloires, como espacio electrónico para el intercambio de ideas y compromisos y para favorecer la acción colectiva.
Invitamos a otros presidentes y rectores universitarios del mundo a incorporarse a esta Declaración y a colaborar en nuestro trabajo cívico.
Talloires, Francia, septiembre 2005